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El corte por láser y el blanking han llegado para quedarse en el sector de la automoción / nº 262

Al igual que en otros sectores industriales, en el de la automoción, la integración tecnológica es desde hace ya algún tiempo, una cuestión de supervivencia y no una mera opción a valorar entre otras posibles

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El exigente mercado del automóvil, demanda innovaciones continuas que mejoren las prestaciones del producto final en áreas tan distintas como el diseño, la sostenibilidad, o el peso del vehículo y, junto con ello, los materiales que se emplean. En este contexto es en el que las nuevas tecnologías de corte y conformado han venido a responder a una necesidad evidente.

En el escenario descrito anteriormente es en el que LANTEK decidió por ejemplo aunar fuerzas y aprovechar sinergias con la empresa multinacional Danobatgroup para desarrollar un software ideado para los procesos de corte de la industria del automóvil y que permite agilizar, flexibilizar y rentabilizar el proceso de corte de formatos previos a la estampación, lo que en el sector se denomina “Blanking line”.

Adentrándonos en el concepto blanking

La tecnología Blanking (producción de “blanks” o “formatos” de chapa) conllevaba hasta ahora un proceso de corte de chapa a través de cizallas o prensas y troqueles específicos de corte para la consecución de determinadas formas geométricas.

Las líneas láser Blanking están formadas por una desbobinadora que dirige la chapa desde la bobina a una aplanadora, para pasar a través de unos rodillos alimentadores a una zona de corte donde, por medio de uno o varios cabezales de corte láser, corta según la forma programada. El formato una vez cortado pasa de forma automática a un apilador. 

La aplicación de este sistema de láser blanking minimiza los costes generados, no solo por la propia inversión en prensa y troqueles, si no por la adaptación de las diferentes formas a cortar, a una simple programación láser. Se reduce de forma considerable la inversión y el inmovilizado evitando fosas, zonas de almacén de troqueles (tantos como referencias se manejen) y cimentaciones especiales en la propia nave.

Por último, las líneas Láser Blanking generan importantes mejoras por tiempos de cambios de formato o referencia de pieza. Por otro lado, contribuye a reducir el consumo energético comparado con otras alternativas, e incrementa de manera significativa los niveles de eficiencia y flexibilidad, manteniendo la máxima calidad de la pieza.

En resumen, la tecnología Blanking permite responder de forma satisfactoria a varios de los retos que en la actualidad plantea el sector de la automoción.

¿Láser por fibra o láser CO2?

Hoy por hoy, en el mercado existe una enorme competencia entre las diferentes tecnologías de corte, ya sea para chapa, tubos o perfiles. Están aquellas que utilizan métodos de corte mecánico por abrasión, como el chorro de agua y el punzonado, y las que emplean métodos térmicos, como oxicorte, plasma o láser.

Y dentro del láser, la competición tecnológica se está librando en el plasma de alta definición, el láser CO2 y el láser por fibra.

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Foto cedida por Danobatgroup

Por eso, es lógica la pregunta ¿cuándo conviene el láser por fibra y cuando la tecnología CO2?

La respuesta es depende, y depende fundamentalmente del espesor.

El láser de CO2 es apropiado para ciertos tipos de materiales y espesores gruesos, y el de fibra, que ofrece una velocidad superior, además de ser más económico y eficiente que el de CO2, se recomienda para espesores inferiores.

De este modo, para espesores finos, el comportamiento del láser de fibra puede ser mejor que el láser de CO2. También obtendremos un mejor rendimiento con materiales reflectantes, como el cobre o latón. Conforme aumente el espesor, el comportamiento de un láser de fibra va a ir siendo peor y comienza a ser más recomendable utilizar un láser CO2.

Y cabe también otra cuestión: ¿qué hacemos cuando producimos en rangos donde confluyen varias tecnologías?

Aquí la respuesta es que requerimos de varias opciones de mecanizado según tecnología. Una misma pieza dependiendo de dónde vaya a procesarse requerirá de un mecanizado específico para conseguir un óptimo aprovechamiento de los recursos y una buena calidad de corte. Habrá ocasiones en las que una pieza sólo podrá ser ejecutada en una. Por ello, necesitaremos un sistema que incorpore soluciones avanzadas para asignar la ruta de fabricación precisa, en función del material, el espesor, la calidad deseada o los diámetros de los agujeros interiores.

Ante situaciones de sobrecarga que impidan sacar la fabricación adelante, debemos incorporar un software que disponga de sistemas de gestión de carga y asignación a colas de trabajo que nos ayudara a escoger un segundo mecanizado o una segunda tecnología compatible para procesar la pieza en otra máquina que se encuentre en una situación mejor y que permita fabricar a tiempo.

En todos los casos, el programa adecuado para abordar el uso y la combinación de esas máquinas con un único sistema es el CAD/CAM. En aras de lograr una fabricación con calidad, en plazos y con menores costes es conveniente que el software también tenga la posibilidad de asignar y gestionar la máquina idónea, combinando tecnología y situación de carga de trabajo.

Lo planteábamos al comienzo de este artículo, la tecnología láser ha llegado para quedarse en el sector del automóvil por las interesantes ventajas que ofrece respecto a otros sistemas de corte, no obstante, eso no significa que el cambio se vaya a dar de forma inmediata y que desaparecerán el resto de las tecnologías de corte, pero sí que el láser convivirá con ellos para ir desplazándolos de forma paulatina.

Autor: Joseba Montoya,
director comercial de España y Portugal
de Lantek

LANTEK
tel. 945 771700
www.lantek.com

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