REVISTATOPE >>> TECNOLOGÍA >>> Artículos técnicos >>> Aceites industriales
 
 
 
 

La necesidad de una correcta gestión de los residuos generados
por el uso de aceites industriales

En España cada año se ponen en el mercado alrededor de 500.000 toneladas de aceites industriales

Estos aceites no son nocivos para el medio ambiente, pero, una vez usados y finalizada su vida útil, se convierten en un residuo peligroso que debe ser gestionado de manera adecuada. Se calcula que en nuestro país se generan al año unas 200.000 toneladas de residuos derivados del uso de aceites industriales. Gestionarlas correctamente es vital para el equilibrio de nuestro ecosistema.

Los residuos procedentes de los aceites industriales son una mezcla muy compleja de compuestos orgánicos derivados de los procesos de oxidación y otros elementos resultantes del desgaste de los metales que conforman la maquinaria. El resultado final es una reducción de la calidad original del aceite y la producción de una nueva sustancia. Además de la base mineral o sintética que compone el 65% del aceite, aparecen residuos en un 35% de la composición, tales como agua y restos de aditivos (fenoles, compuestos de cinc, cloro y fósforo, ácidos orgánicos o inorgánicos originados por oxidación del azufre de los combustibles, partículas metálicas ocasionadas por el desgaste de las piezas en movimiento y fricción, compuestos de azufre, compuestos clorados, compuestos organometálicos con plomo, hidrocarburos polinucleares aromáticos, etc.), así como cualquier otro compuesto que por diversos motivos pueda acabar formando parte de su composición.

El producto final es un líquido de viscosidad variada, ennegrecido con respecto al original, con la peculiaridad de contener sustancias peligrosas. Su eliminación por vertido o incineración incontrolada origina graves problemas de contaminación en el aire, agua y suelo debido a su toxicidad, baja biodegradabilidad, bioacumulación, emisión de gases y su degradación química. La peligrosidad del aceite usado deriva del desprendimiento durante su combustión de muy diversos compuestos nocivos como compuestos aromáticos, cloro, níquel, disolventes halogenados, plomo, cadmio, tolueno, benceno, etc., que actúan de distinta manera sobre los tejidos y órganos del cuerpo humano. Además, su escasa biodegradabilidad provoca una acumulación en el medio donde se vierta, tanto en ríos, suelos, etc. como de los compuestos procedentes de su incineración. En cualquier caso, la eliminación inadecuada de los aceites usados provocará una contaminación en el entorno de mayor o menor consecuencia según el tamaño del vertido.

Precisamente con el objetivo de controlar la gestión de todos estos tipos de residuos entró en vigor el pasado 4 de junio de 2006el Real Decreto 679/2006 de 2 de junio. Este Real Decreto establece, entre otros extremos, la obligación por parte de los fabricantes de aceites lubricantes industriales de asumir la correcta gestión de los aceites usados que se generen tras el uso o consumo de los productos que ponen en el mercado, entendiendo por aceite usado “todo aceite industrial que se haya vuelto inadecuado para el uso al que se hubiera asignado inicialmente”. De este modo, los fabricantes están obligados a asumir la gestión que hasta ahora se venía financiando con fondos públicos procedentes de los Presupuestos Generales del Estado, mediante un régimen de ayudas convocado anualmente por el Ministerio de Medio Ambiente y gestionado por las comunidades autónomas.

Para cumplir estas obligaciones, los fabricantes pueden realizar la gestión de los residuos por su cuenta o de forma colectiva, mediante su adhesión a un sistema integrado de gestión (SIG) de aceites usados, que se financiará mediante una aportación efectuada por los fabricantes del aceite industrial puesto en el mercado nacional. En este último caso, la finalidad del SIG es el correcto tratamiento y procesamiento del aceite usado, para lo que debe asumir una serie de compromisos fundamentales:
- Incentivar las buenas prácticas para talleres y recogedores destinadas a garantizar las condiciones medioambientales
requeridas para el correcto manejo de estos residuos, tratando así de evitar que se mezclen otros residuos con el aceite industrial usado.
- Garantizar, y financiar, la recogida selectiva y correcta gestión de los aceites usados que se generen tras la utilización o
consumo de los productos puestos en el mercado nacional.
- Garantizar el cumplimiento de los siguientes objetivos ecológicos fijados por el Real Decreto 679/2006: Recuperación del 95% de los aceites industriales usados generados, valorización del 100% del aceite usado recuperado y regeneración de un 55% del aceite usado recuperado en 2007 y 65% en 2008.
-Elaborar planes empresariales de prevención.

sigaus

El proceso de recogida y gestión, fundamental para que estos residuos no provoquen daños al medio ambiente, es a grandesrasgos el siguiente: el aceite usado se recoge en los puntos de generación y se transporta a centros de almacenamiento temporal o estaciones de transferencia, de la forma más adecuada según la cantidad y el tipo de aceite. En estas procesos se toman muestras del aceite usado para analizar su composición y determinar la posible contaminación con otras sustancias debida, en algunos casos, a la posible mezcla con otros residuos. Estos análisis permiten comprobar si el aceite usado reúne las características necesarias para su posible regeneración. La regeneración consiste en la obtención de aceite de base industrial mediante el refinado de los aceites usados —separando los contaminantes, los productos de la oxidación y los aditivos—, y se considera la opción ambientalmente preferible de valorización de este residuo frente a otras alternativas como la combustión.

Si hay indicios de que el aceite puede estar contaminado, se realiza una muestra previa a la recogida para su posterior análisis, con el objetivo de evitar su recogida si éste está contaminado (por ejemplo, en el caso de aceites que contengan PCB). El aceite recogido se envía a los Centros de Transferencia donde se acumula hasta que se determina su destino final. Si la cantidad recogida es muy elevada, su transporte puede ser directo a una Planta de Gestión Final, donde se realiza la correspondiente toma de muestras para determinar si ese aceite industrial usado contiene las características necesarias para su regeneración.

Como ya se ha comentado, aquellos fabricantes que decidan gestionar los aceites usados a través de un SIG, dejarán en sus manos la ejecución de este complejo proceso. El SIG debe garantizar la recogida selectiva de los aceites usados y su correcta gestión, conforme a las prioridades establecidas en la legislación vigente, así como el cumplimiento de los objetivos ecológico citados. Los principales fabricantes del mercado nacional han asumido el reto que plantea el Real Decreto 679/2007 y han dado el paso de constituir un SIG que les permita llevar a cabo la correcta gestión de los aceites usados ponen en el mercado. Gracias a este firme compromiso, y a la implicación de todos los agentes económicos que intervienen en el uso de aceites industriales, nuestro medio ambiente se verá libre de residuos.

Eduardo de Lecea
Director General de SIGAUS (Sistema Integrado de Gestión de Aceites Usados)

SIGAUS
tel. 91 7991551
www.sigaus.es