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Mordazas autocentrantes, una buena opción en muchas ocasiones

Normalmente está asociado el uso de las mordazas autocentrantes al trabajo con piezas cilíndricas. Pero siendo esto así en la mayoría de los casos, se ha encontrado que este tipo de mordazas son utilizadas para diversos usos. En la búsqueda de soluciones de amarre para todo tipo de piezas hemos recurrido a FRESMAK, fabricante de mordazas Arnold, para que nos ponga al día en este tema y sirva de ayuda a los lectores.

Mecanizado de ejes

Es muy habitual que se utilice la mordaza autocentrante cuando hay que trabajar con ejes de diferentes diámetros para chavetearlos, estriarlos, roscar los extremos, puntear los extremos para luego rectificar, etc.

Este tipo de mordaza ayuda a no tener que estar alineando la máquina para cada diámetro. En este tipo de operaciones son muy útiles las bocas en “v”, llamadas normalmente bocas prismáticas.

Mecanizado de piezas prismáticas de oxicorte

Cada vez más, en algunos trabajos, es indiferente el tamaño final exterior de la pieza –todo dentro de un orden- y lo que se busca es que los mecanizados a realizar en la pieza como ranuras, agujeros, etc. estén relacionados entre sí a partir de una posición determinada.

Entre otros, en el sector de la fabricación de grúas o elementos elevadores se da mucho este tipo de trabajos. En este caso también son muy útiles las mordazas autocentrantes.

Mecanizado con plato diviso

Según el responsable de FRESMAK, en este tipo de trabajos, cuando se trabaja con un plato y una pieza cilíndrica de longitud importante en relación con el diámetro o de mucho peso, se utilizan, a modo de “luneta”, mordazas autocentrantes, que en este caso no intentan amarrar la pieza, sino simplemente servir de apoyo de la misma para evitar las vibraciones. Estas mordazas pueden trabajar bien con las bocas prismáticas o con rodillos rectificados donde la pieza se apoya.

Al tratarse de un apoyo debe evitarse que la pieza se deforme o se le saque del centro del plato divisor. Para ello se fabrican mordazas manuales, que controlan con la manilla la situación de la misma, o mordazas más sofisticadas, que se controlan por medio de motores eléctricos, que por medio del uso de reglas ópticas o encoder saben dar la posición según el diámetro de la pieza a trabajar.

Mecanizado en máquinas de cinco ejes

En este grupo de máquinas se puede hacer una diferenciación entre ellas: aquéllas en las que el cabezal de la máquina es el que aporta el quinto eje con sus movimientos en todas direcciones y aquéllas otras donde es la mesa la que aporta a la máquina el cuarto y quinto eje. Tanto en unas como en las otras, el hecho de programar las operaciones desde el centro del palet de la máquina es de gran ayuda. Y es la mejor manera de no perderse en la programación y de evitar colisiones, pero sobre todo en las máquinas del segundo grupo, las denominadas de mesa “tilting”.

Es por todo esto por lo que la mordaza autocentrante tiene una gran aceptación en este tipo de trabajos. FRESMAK ha presentado, en la EMO de Hannover de este año, un nuevo modelo SC de este tipo de mordaza, que tiene una característica que las diferencia de las demás y es que, ante la necesidad de separar la pieza amarrada del palet de la máquina, la mordaza autocentrante presentada por FRESMAK lleva el husillo de amarre por encima de las superficies de deslizamiento del cuerpo y atraviesa las bocas.

Según FRESMAK, este diseño se ha pensado buscando la mínima deformación de las bocas de amarre y de la piezas a sujetar acercando lo más posible el eje de la acción de la fuerza de apriete y el punto de contacto entre pieza y bocas. Todo un acierto.

Esta mordaza, que se ha bautizado como SC, tiene además la originalidad de su esbeltez, que es un requisito “sine quanon” para trabajar en estas máquinas y evitar colisiones.

Métodos de accionamiento

Dentro de los métodos de accionamiento de todo este tipo de sistemas de amarre hasta ahora comentados, es posible distinguir tres modelos diferentes:

  • Accionamiento manual. Se trata de un husillo roscado derecha-izquierda que va fijado al cuerpo para conseguir su posición central. Es el sistema más habitual en todos los fabricantes. Normalmente estos husillos son rectificados de paso reducido para conseguir mayor fuerza de amarre, con un par de apriete lo más pequeño posible. Se utilizan en mordazas de tamaño reducido como las nuevas mordazas SC de FRESMAK.
  • Accionamiento de alta presión. Así como el resto de las mordazas actuales en este campo, también se utiliza la alta presión. Los sistemas más precisos son, en este campo, lo más sofisticados, como es lógico. Para que se pueda usar la alta presión en un sistema autocentrante hay que llevar la fuerza que se origina en uno de los lados al otro. Para ello se utiliza un carro con un sistema piñón cremallera de tal forma que el husillo empuja en un sentido la cremallera y en el contrario la boca móvil se acerca impulsada por el piñón. Ésta es la mejor forma para conseguir idéntica fuerza en ambos lados de la pieza evitando descentramientos o deformaciones.
  • Accionamiento de alta presión con alimentación hidráulica exterior. Sólo algunos fabricantes europeos presentan este producto. En España el único fabricante es FRESMAK. Es un producto que se fabrica bajo pedido. Son varios los mecanizadores que utilizan este modelo por la comodidad que supone no tener que utilizar la manilla para accionar la mordaza y es una manera de automatizar el proceso que, por su sencillez, siempre es una ventaja. No se trata de tener series largas para automatizar un amarre. Esta mordaza autocentrante de alta presión con alimentación exterior consigue que la pieza quede amarrada siempre con las misma fuerza, consiguiéndose una total repetibilidad en el posicionamiento de la pieza. El husillo de alta presión de esta mordaza tiene un depósito en el centro del mismo que divide la misma fuerza en las dos direcciones, tirando de dos husillos roscados izquierda y derecha.
  • FRESMAK
    tel. 943 834250
    www.fresmak.com