| REVISTATOPE >>> TECNOLOGÍA >>> Artículos técnicos >>> Tratamientos y recubrimientos | |||||||||||||
|
Estabilizado de tensiones por vibración El estabilizador “Fórmula 62”, comercializado en exclusividad por la firma guipuzcoana METRONIC, se está implantando de manera imparable en el sector del metal. Cada vez son más las empresas que dan el paso a una tecnología que, si bien no es nueva, ha sido una gran desconocida para muchas empresas. Metronic ha realizado un gran esfuerzo durante estos últimos años para dar a conocer esta tecnología procedente de Estados Unidos y los resultados han sido inmejorables El método del estabilizado por vibración se basa en un principio muy sencillo: aplicar energía extra a la pieza a distensionar. Todos los métodos de alivio tradicionales (martilleo, horno, etc.) realizan este aporte de energía mediante un proceso mecánico (por ejemplo, golpear la pieza) o mediante la aplicación de calor. Otro método tradicional, pero que requiere un plazo de tiempo excesivamente largo, puede ser el dejar la pieza en reposo en el exterior para que los cambios de temperatura y movimientos de la tierra imperceptibles a simple vista para el ser humano, alivien las tensiones en la pieza. En una Feria Bienal en Bilbao de hace unos años, un señor mayor, ya jubilado andaba curioseando por el stand de Metronic y vio nuestro estabilizador de tensiones. Me puse a charlar con él sobre la máquina y me comentó: “¿Sabe usted cómo estabilizábamos piezas en nuestro taller hace 40 años?”. Yo le contesté: “Me imagino que las dejarían al aire libre, ¿no?”. El me dijo: “No… las colgábamos del techo como podíamos y las golpeábamos con mazos”. Esta conversación me hizo reflexionar y me di cuenta de que el método por vibración es muy fácil de entender. El golpeo genera una vibración en la pieza que hace que las tensiones se vayan aliviando. Nuestro estabilizador actúa de la misma manera, sólo que el golpeo que genera la vibración se hace de manera controlada.
En realidad no es un método desconocido; siempre ha estado ahí. Sigue habiendo muchos escépticos en torno a este tipo de tratamiento, pero en Metronic estamos dispuestos a demostrarles que es un método totalmente efectivo. Clientes y usuarios son el mejor testigo de la efectividad de nuestra máquina. El perfil de cliente que teníamos hasta hace poco eran empresas que realizaban trabajos de soldadura y que entregaban las piezas que habían fabricado para un mecanizado posterior. Los últimos equipos suministrados por Metronic se han dirigido más al sector de mecanizado propiamente dicho. Piezas soldadas, de fundición, etc. suelen dar problemas en tolerancias estrechas y en la mayoría de los casos hay que mandarlas a estabilizar a un horno. En otros casos, las piezas no se pueden meter en horno ya que, por su composición o geometría, se deformarían. El estabilizador F62 supone una alternativa real al tratamiento térmico tradicional, con la ventaja de que la pieza no sale del taller hasta que está acabada.
Hace unas pocas fechas, el dueño de una empresa -exclusivamente dedicada al mecanizado- que había adquirido nuestro F62 para una serie de trabajos en concreto, me comentaba: “El otro día probamos la máquina con unas piezas que nos han dado problemas toda la vida. No se pueden mandar a horno y llevan mucho mecanizado. En el primer desbaste, la pieza se revira y nos vuelve loco. Le metí vibración a la pieza y el operario, que no estaba al tanto, me comentó que a esa pieza le pasaba algo… que no se le movía…”. Yo le respondí: “Es que nuestra máquina es para esto precisamente”. Esta empresa ha mejorado su proceso productivo y tiene una herramienta en su taller que le saca constantemente de multitud de problemas. Metronic, suministrador oficial y exclusivo del estabilizador “Fórmula 62”, también se dedica a dar servicios de estabilizado para aquellos clientes que no mandan muchas iezas al horno durante el año y que realizan alivios de tensiones esporádicos. En uno de nuestros últimos servicios, nos encontramos con una caso típico: a un taller de mecanizado le habían encargado la fabricación de unos tubos que no se podían mandar a horno porque salían totalmente deformados. El trabajo llevaba un mecanizado interno brutal, con una gran extracción de material.
Los primeros prototipos que fueron mecanizados sin ningún tratamiento previo arrojaron un resultado que el cliente no aceptaba: el tubo tenía un óvalo de 0,15 mm. El cliente nos llamó para probar el estabilizado por vibración previo al acabado de la pieza. Posicionamos el tubo sobre una mesa aislada del suelo y lo sujetamos con unos tirantes. Aplicamos el motor vibrador a la mesa y ésta transmitió la vibración al tubo. Con 10 minutos de vibración a cada pieza, el óvalo resultante final fue de 0,03 mm. Una demostración más de la efectividad del estabilizador F62. Para los clientes que solicitan nuestros servicios entregamos un protocolo de estabilizado junto con la gráfica que imprime la máquina.
No se trata de poner a vibrar la pieza de cualquier forma. Con está máquina hay que seguir un par de reglas sencillas. La primera es aislar del suelo la pieza a vibrar de la manera más efectiva posible. La segunda regla es buscar la frecuencia de vibración más adecuada para optimizar los resultados, tanto en tiempo como en porcentaje de tensiones reducidas. Los mejores resultados se obtienen cuando conseguimos que la pieza entre en resonancia, que es el punto en el que las moléculas del metal se mueven con mayor agitación. La ventaja de tener un estabilizador en su taller es que puede introducir la vibración en cualquier momento del proceso. En el caso de la soldadura, podemos meter vibración a la pieza durante y después de ésta; el 99% de nuestros clientes lo hacen sólo después porque les da resultado, pero el nivel de tensiones residuales es mucho menor si vibramos la pieza en varios momentos del proceso. En el caso del mecanizado, se puede estabilizar la pieza en bruto, después de los diferentes desbastes, etc. Los resultados, podemos afirmar, son inmejorables. Nuestra idea desde Metronic no ha cambiado en los últimos tiempos. Consideramos al estabilizador de tensiones F62 una herramienta indispensable en cualquier taller que se dedique a trabajos de soldadura y mecanizado. Es una máquina diseñada para estabilizar piezas de unos pocos gramos hasta unas 150 toneladas y es aplicable a todos los materiales habituales con los que se trabaja en el sector del metal.
El uso del estabilizador no requiere una formación especializada. Cuando Metronic suministra un equipo, lo entrega en mano y da la formación adecuada al usuario. En menos de una mañana el operario está preparado para realizar los trabajos de estabilizado sin ningún problema. El estabilizador de tensiones “Fórmula 62” es un equipo con certificado CE y sus principales características son su efectividad y fiabilidad. METRONIC es, además, sinónimo de garantía y excelente atención al cliente; aparte de suministrar un producto de primerísima calidad, nuestro objetivo es ser los mejores en servicio post-venta. Por Mauricio Azpiazu METRONIC |
|||||||||||||