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Hornos de limpieza térmica

EMISON presenta una tecnología de termopirólisis especialmente indicada para la eliminación de restos de pinturas, barnices, orgánicos, etc.

A modo de ejemplo, esta tecnología encuentra aplicación en las siguientes industrias:

  • Reparación de motores eléctricos, para la eliminación de barnices y facilitar el desbobinado de los motores averiados. Después del tratamiento, el motor puede ser rebobinado, aislado y pintado.
  • En la industria del pintado estos hornos eliminan restos de pintura en utillajes.
  • La industria del plástico y materiales sintéticos utiliza estos hornos para eliminar los restos de materiales adheridos a distintas partes de maquinaria, como boquillas de inyección, moldes, etc.
  • La industria del reciclado los utiliza para recuperar cobre y otros materiales de conductores y transformadores, eliminando partes orgánicas que contaminan productos valiosos.
  • Principio de funcionamiento

    El principio de funcionamiento de estas plantas de termopirólisis es la descomposición pirolítica de la materia orgánica, que desaparece en forma de gases. El funcionamiento es discontinuo con carga, pirólisis y descarga sucesivas.

    Se inicia el ciclo con el encendido y calentamiento del reactor térmico hasta una temperatura de unos 800ºC. Este valor es regulable según las aplicaciones.

    De forma automática se produce el calentamiento de la cámara de termopirólisis, como consecuencia del calor desprendido por el reactor térmico y el proporcionado por un quemador o las resistencias hasta una temperatura de unos 500ºC, variable según los productos a tratar. Sólo se inicia el calentamiento cuando el reactor térmico está listo para funcionar.

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    La descomposición pirolítica de la materia orgánica se realiza en una atmósfera escasamente oxigenada y a una temperatura óptima. En el reactor térmico, mediante el quemador secundario o la acción de unas resistencias si es eléctrico, se realiza la combustión de los humos producidos, saliendo por la chimenea los gases limpios que se pueden conducir a un recuperador de calor.

    Eventualmente, el equipo puede diseñarse para la utilización de los gases de la descomposición pirolítica como combustible. Si se desea utilizar los gases, por ejemplo en un generador eléctrico o para autoalimentar el proceso, se envían a un gasómetro previo enfriamiento.

    El proceso está regulado por un microprocesador. Un sistema de seguridad con nebulización de agua se activa en caso en caso de temperatura excesiva en la cámara de termopirólisis.

    Descripción del equipo

    La cámara de termopirólisis está constituida por una envoltura externa en chapa de acero al carbono y perfiles de refuerzo del mismo material, con forma de paralepípedo, realizando el aislamiento con colchón de fibra de cerámica endurecida. El tratamiento especial anticorrosivo mediante pintura epoxídica garantiza una larga vida al equipo.

    De calentamiento rápido, ofrece gran homogeneidad y estabilidad de la temperatura, y repetibilidad de los procesos con economía de costos, consumos y mantenimiento. La cámara está prevista para trabajar a temperaturas de hasta 500ºC con recirculación exterior de aire, y, en opción, con solera móvil. El diseño de la cámara garantiza una gran uniformidad de temperaturas en todo el conjunto del horno pudiendo garantizar la precisión de temperatura que se desee.

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    El bajo coeficiente de conductividad térmica de los materiales utilizados y su gran espesor permiten obtener en las paredes exteriores del horno una temperatura máxima de seguridad de 45-50ºC. El suelo de esta cámara está realizado en hormigón refractario y aislante. Colocado longitudinalmente en el suelo se encuentra el hogar para la difusión de la llama (si se realiza el calentamiento con combustibles), lo que evita el contacto con la llama directa, que podría perjudicar las piezas metálicas y sus soldaduras.

    En los equipos eléctricos las resistencias eléctricas están colocadas en un cuerpo independiente del horno, que se sitúa en el exterior. El electro ventilador aspira aire del interior de la cámara y lo hace pasar a través de las resistencias, aumentando su temperatura. Un pirómetro permite asegurar que la temperatura del aire no excede de un límite de seguridad prefijado. Los elementos calefactores están ampliamente sobredimensionados y son de fácil sustitución con conexionado frío en la parte posterior, protegida por cárter.

    El acceso a la cámara está asegurado por la puerta, con un mecanismo de bloqueo que impide la apertura durante el proceso.

    Sistema de nebulización

    El horno está dotado de un sistema de seguridad de nebulización de agua con el fin de mantener la temperatura de operación de la cámara de termopirólisis bajo el límite máximo. Los surtidores de pulverización están dispuestos en el interior de la cámara, de manera que intervienen uniformemente sobre toda la masa del material que se esta tratando.

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    La uniformidad de distribución del agua pulverizada asume particular importancia en el trabajo de recogida de residuos que se originan en el proceso.

    Sistema de control

    El control de la temperatura de la cámara está asegurado por uno o más reguladores electrónicos con visualizador digital. El cuadro de control y maniobra contiene los elementos necesarios para programar y mantener una temperatura cualquiera, realizar una puesta en marcha retrasada, controlar la velocidad de calentamiento, etc. Mediante los temporizadores es posible predeterminar la duración de las fases del ciclo, y el termorregulador digital con microprocesador ejecuta las funciones de control y regulación de la temperatura de las dos cámaras.

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    Reactor térmico (depurador de humos)

    Concebido para crear las condiciones ideales en el tratamiento de los humos, análogamente a la cámara de termopirólisis, el reactor térmico está constituido por una envoltura externa en acero y un revestimiento interno de espesor 150 mm realizado en dos capas de hormigón refractario y aislante. El tratamiento especial anticorrosivo con pintura epoxídica de agradables tonos le confiere una larga vida y un acabado estéticamente agradecido.

    El principio de funcionamiento de estos equipos se basa en la oxidación a altas temperaturas con gran exceso de aire, quemando los humos, que desaparecen en forma de gases no contaminantes. El funcionamiento es continúo. En algunas aplicaciones se incorpora un catalizador para favorecer las reacciones de oxidación.

    El cuadro eléctrico está preparado para poner en marcha el depurador al empezar a calentar la cámara de termopirólisis y pararlo al cabo de un cierto tiempo, cuando ha cesado la emisión de humos. El control de la temperatura de la cámara está asegurado por reguladores electrónicos con visualizador digital.

    La temperatura en el depurador se mantiene de forma constante en 800ºC, lo que garantiza el quemado total de los humos. Su diseño permite trabajar a un máximo de 1.000ºC, si bien pueden conseguirse temperaturas más altas en aplicaciones especiales.

    La chimenea de expulsión de los gases agotados se sitúa a la salida del reactor térmico.

    Elena San Juan Grande,
    Ingeniera Química IQS,
    Departamento técnico, Grupo EMISON

    Joaquim M. Braso Manen,
    Director técnico,
    Grupo EMISON
    EMISON
    tel. 93 2115093
    www.emison.com